Viernes, 10 julio 2020


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Ocho de cada diez sevillanos que usan de forma continuada el ordenador sufre el ‘síndrome visual informático’



SEVILLA, 9 Nov. (EUROPA PRESS) -

Ocho de cada diez sevillanos que usan de forma continuada el ordenador sufre el ‘síndrome visual informático’, un malestar cuyos síntomas más frecuentes se caracterizan por tensión ocular, visión cercana borrosa, dolor de cabeza, ojos secos o irritados, dolor de cuello y espalda y sensibilidad a la luz, entre otros.

Para prevenir estas molestias visuales, el Colegio de Ópticos-Optometristas de Andalucía ha advertido este miércoles de que el trabajo prolongado con pantallas de ordenador, televisión u otros sistemas de visualización de datos puede provocar fatiga visual y, a medio plazo, problemas de visión más graves.

Este problema se conoce en el lenguaje científico internacional como ‘Computer Vision Syndrome’ (CVS). Además, los problemas transcienden el sistema visual y se pueden presentar en forma de mareos, nerviosismo, escozor en la cara, fatiga general, cansancio físico y dolores de cabeza, cuello o espalda.

Según ha explicado al respecto Javier Rodríguez, delgado en Sevilla de la citada entidad colegial, el sistema visual humano no está preparado para pasar la mayor parte del tiempo observando objetos cercanos, ya que esto requiere acciones como enfocar y converger, que no son tan necesarias en la visión de lejos.

Estos esfuerzos durante muchas horas suponen, según ha agregado Rodríguez, una actividad poco habitual para los ojos, “por lo que se desarrollan problemas que, si bien no son nuevos, se han intensificado gravemente en los últimos años”.

MEDIDAS DE PREVENCIÓN

Para evitar la aparición de las primeras complicaciones, los ópticos recomiendan realizar un examen visual al menos cada dos años. Además del examen visual, es imprescindible establecer unos sencillos hábitos para mitigar los posibles daños, como ajustar el contraste y la luminancia de la pantalla a un nivel adecuado para el trabajo que realizamos, así como una buena iluminación general.

También se recomienda colocar el monitor de forma que evite el reflejo de luces directas, preferiblemente a una altura un poco más baja que la de los ojos.

De igual forma, se aconseja controlar que la distancia ojo-monitor no obligue a una excesiva acomodación del sistema visual. Se recomienda una distancia mínima equivalente a la medida desde el codo hasta los dedos para los ordenadores portátiles y del hombro hasta los dedos para las pantallas convencionales.

También se recomienda usar la regla 20/20/6, que consiste en, cada veinte minutos, mirar al menos durante veinte segundos hacia un objeto lejano (situado a una distancia mínima de seis metros) para relajar la acomodación ocular, o cerrar los párpados algunos minutos para relajar los ojos.

Asimismo, es acosenjable esforzarse en parpadear con frecuencia, que el protector de pantalla no sea de colores brillantes y que la superficie del monitor esté limpia para reducir el esfuerzo de enfoque.