Sábado, 15 agosto 2020


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Investigadores del Instituto Español de Oceanografía (IEO) toman las primeras imágenes a menos de un metro de la colada de lava del volcán



Los investigadores del Instituto Español de Oceanografía (IEO) responsables de la campaña de investigación en la isla de El Hierro, a bordo del buque Ramón Margalef,han logrado filmar la zona más activa del volcán gracias al vehículo submarino

Politolana, un trineo de fotogrametría diseñado íntegramente por el IEO y que gracias a su relativa simplicidad y a su extrema robustez es capaz de descender hasta 2000 metros de profundidad en las peores condiciones.

El pasado 3 de noviembre finalizaba la segunda fase de campaña de investigación en el volcán de El Hierro a bordo del buque Ramón Margalef. Tras los trabajos geofísicos en los que se cartografió la zona de la erupción mediante métodos acústicos, en esta fase se
utilizaron dos vehículos submarinos no tripulados: el ROV Liropus 2000 y el trineo de fotogrametría Politolana.

Este último, diseñado íntegramente por el IEO, es el único que ha conseguido llegar a la zona más activa del nuevo volcán de la isla de El Hierro, ya que las difíciles condiciones ambientales, tanto por el fuerte viento reinante de más de 30 nudos, que impedía posicionar
correctamente el barco, como las características fisico-quimicas del agua, impidieron al ROV Liropus acercarse a la zona.

En sucesivas aproximaciones los investigadores consiguieron situar el trineo a tan solo un metro de distancia de la colada de lava del volcán donde se vio sometido a los flujos piroclásticos procedentes del cráter y a aguas ácidas (pH 4.8). El vehículo resistió todas las
inmersiones de alto riesgo y ha permitido obtener información muy valiosa que está siendo analizada.

Con este vehículo se han podido también estudiar los fondos de la zona del Mar de las Calmas y la Reserva Marina de La Restinga, entre profundidades de 150 a 750 metros observándose un progresivo aporte de material sedimentado procedente del volcán que afecta en mayor o menor grado a las comunidades biológicas allí presentes. Este impacto es
progresivo conforme nos aproximamos a la zona activa y tiene mayores consecuencias sobre las especies bentónicas sésiles, incapaces de huir, como esponjas y corales.

Los estudios realizados mediante las operaciones con este vehículo y con el ROV Liropus 2000 en la zona han sido dirigidos por el investigador del IEO Francisco Sánchez. Estos trabajos se corresponden con la segunda fase de la campaña del Ramón Margalef, y que se
realizó a continuación de los estudios de geofísica que describieron las características morfológicas del nuevo volcán submarino. En estos momentos se desarrolla la tercera fase de la campaña consistente en el estudio de las características fisico-quimicas de las aguas que rodean la zona de la actividad volcánica submarina.

http://www.ieo.es/inicial.htm