Lunes, 21 abril 2014


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La Junta pone en marcha un programa para proteger al aguilucho cenizo en especial en la época agrícola



30 de abril

La Delegación de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía en Huelva ha puesto en marcha un programa para proteger los pollos de aguilucho cenizo nacidos en los campos de cereal onubenses.

Esta especie está catalogada como “vulnerable” tanto en el catálogo nacional de especies amenazadas o como en el catálogo andaluz. Se trata por tanto de una especie en vías de extinción.

Según han informado a Europa Press desde el Departamento de Geodiversidad y Biodiversidad de la citada Delegación, se ha constituido un grupo de trabajo que cuenta con dos técnicos especializados y más de 20 agentes de Medio Ambiente de diferentes zonas de la provincia. Además, como ya ocurrió el pasado año, se contará con la colaboración de agricultores, cooperativas y cosechadoras.

De este modo, destacan que esta especie se encuentra en la provincia entre los meses de marzo y septiembre, por lo que ya está en marcha por vez primera vez a nivel provincializado este programa, mediante el cual el pasado año y “eso que comenzó más tarde”, sobre el mes de junio y con una perspectiva regional, se lograron “salvar entre 48 y 54 pollos de aguilucho cenizo”.

Por ello, este año esperan “mejores resultados” que en el pasado debido a que cuentan con cuatro agentes de medio ambiente más y se ha contactado con el sector para que tenga en cuenta la presencia de los huevos de este ave rapaz.

Asimismo, señalan que por el momento hay localizadas 60 parejas de esta especie, la cual se agrupa en colonias y en época reproductora pone un huevo cada dos días aproximadamente y de ahí la importancia de control el proceso reproductivo.

Además, estas mismas fuentes remarcan que en la zona de cosecha donde se localicen huevos de aguilucho cenizo no suele ser de gran tamaño sino de unos 20×20 metros por lo que la pérdida para el agricultor es “mínima”. En este sentido, han recordado el clima de colaboración entre el sector y la administración regional para trabajar en la preservación de esta especie.

De otro lado, desde el departamento de Geodiversidad recuerdan que este ave está protegida por lo que cualquier ataque implicaría la comisión de un delito que podría acarrear incluso la pena de prisión.