Viernes, 23 agosto 2019


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Ecologistas en Acción pide “diligencia, eficacia y cuidado” en el reflote del buque encallado en Trebujena



19 de enero

Ecologistas en Acción exige “diligencia, eficacia y exquisitos cuidados” en el reflote del carguero ‘Citadel’, encallado en aguas del río Guadalquivir a su paso por el término municipal de la localidad gaditana de Trebujena. Asimismo, pide que se investigue “si ha sido un accidente debido a la niebla o una actuación temeraria por parte del buque y de la Autoridad Portuaria de Sevilla”.

Según indica Ecologistas en Acción en un comunicado, “el barco lleva ya cinco días encallado, con lo que irá acumulando sedimentos al estar atravesado a la corriente fluvial, se han hecho dos intentos de reflote infructuosos, se está a la espera de la llegada del remolcador holandés contratado a la empresa ‘Svitzer’ y, además, se va a dragar el contorno del buque y así se espera devolverlo al canal de navegación”.

La asociación ecologista expone que “si esta operación no resultase exitosa, habría que vaciar al buque de parte de su carga de fertilizantes, y aunque no son productos tóxicos ni especialmente contaminantes, si escapasen a la atmósfera o al río habría efectos no deseables”.

En este sentido, detalla que en la atmósfera “se produciría una contaminación de partículas sólidas con posibles afecciones pulmonares, y en el río una eutrofización de sus aguas que acabaría con la vida aguas abajo por falta de oxígeno, que además adquirirían una enorme pestilencia a podrido”.

Ecologistas en Acción dice que el accidente “pone en cuestión la seguridad de la navegación por el Guadalquivir, que está al límite en cuanto a su uso portuario”, al tiempo que asegura que “cualquier intento de meter barcos de mayor calado en el río no hace más que incrementar las posibilidades de desastre ambiental, forzando el elemental principio de precaución”.

Por último, indica que “hay que tener en cuenta que, como indican fuentes del sector portuario, la navegación solo ofrece garantías si por debajo de la quilla queda al menos un metro de agua, hecho que es imposible en el río Guadalquivir para este barco”, y pide a la Dirección General de la Marina Mercante “que investigue la posible temeridad o la ignorancia de las características del Guadalquivir por parte del buque ‘Citadel’”.